El Capricornio es introvertido sin emoción. Está animado por un sentido elevado de la disciplina y del trabajo, no cuenta el tiempo que pasa. Es muy ambicioso.
Es un signo de madurez porque sabe esperar la realización de su objectivo. Es tranquilo, apartado, disimula una riquezas interiores porque muchas veces es difícil de acceso para los demás.