La abeja símboliza el alma. A veces está identificada con Deméter en la religión griega. Puede figurar el alma bajada a los infiernos o al contrario, puede materializar el alma saliendo del cuerpo.
La encontramos en Cachemire y en Bengale, y también en numerosas costumbres indias de América del Sur, de Asía Central y de Sibéria.
Platon afirma que los almas de los hombres sobrios se reencarnan bajo forma de abeja.
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