Lo más seguro es que conseguimos a extraer el oro por la primera vez dentro de las aguas del Nilo. Tan Ingenioso como fueron los Egipcios, no tardaron a darse cuenta de que el oro tenía una fuerte densidad, es así que nació el hecho de limpiar con un tamiz para recuperar las pepitas, una técnica que no ha cambiado mucho hasta hoy.
Más informaciones sobre este metal