Desde la antigüedad, el jaspe en amuleto servía para aliviar los problemas que consiernen la vista.
El jaspe está nombrado varias veces en la Biblia, especialmente a próposito del pectoral de Gran Sacerdote Aaron. Da a los que lo llevan la facultad de encontrar un sentido profundo a las respuestas elevadas y ayuda a entenderlas.
Más informaciones sobre este metal