Soy una roca vidriosa de origén vólcanico a base de silicio, mi dureza es de 5-5.5, mi color va del negro al grís oscuro, y también puede ser marrón y a veces verde. Estoy en México, Perú, Estados Unidos , Japón y Italia. En otro tiempo llevaba el bonito nombre de “lapis obsianus” porque es un tal Obsius quién fue el primero a signalizar mi presencia en la región de Etiopia. Vieja dama, los aztecos me utilizaban ya para la cicatrisación de las heridas. Espiritualmente soy la conjunción entre el Espíritu divino y la materia. La variedad de colores que me cubren vienen de mis nombres : obsidania café, moteada, dorada , estrellada y arco de iris. La obsidania “ lágrima de Apache”, es una piedra sagrada, según la leyenda. Me encuentran en el sitio dónde un Indio quito el mundo. Traigo la suerte y la tranquilidad a mi feliz propietario. En todo los casos pido que me traten con respecto, sobre todo en meditación. Protejo de las ondas negativas y telúricos nefastes. Cazo los pensamientos trites trayendo la seguridad. Soy un bueno antidepresivos, excelente para las quemaduras, no despreciable como antispasmodico. Alivio convenablamente el artrosis cervical, desanudo los antiguos blocajes físicos o espirituales. Sabéis que antes me usaban para la fabricación de herramientas y esculturas y que hoy soy la materia prima de la lana de roca. Pequeño consejo a las frioleras y a los frioleros : poned un trozito de obsidania en vuestros calcetines y los pies helados se volveran todos calientes par pasar el invierno ¿genial no?